Costes ocultos que deberías imputar a cada producto
Cuando calculas la rentabilidad de un producto, el coste del proveedor es solo el principio. Hay una capa de costes ocultos que rara vez se imputan bien y que, sumados, deciden si un producto gana dinero o solo lo aparenta. Ignorarlos es la forma más silenciosa de perder margen.
El coste del proveedor engaña
Mirar solo el coste de compra da un margen bruto optimista. El número que importa es el margen neto, que aparece cuando restas todo lo demás. Muchos productos “rentables” dejan de serlo al hacer esa cuenta completa.
Costes que casi nadie imputa bien
- Comisiones de marketplace: un porcentaje directo sobre cada venta.
- Logística y embalaje: envío, preparación y materiales.
- Devoluciones: especialmente altas en algunas categorías.
- Medios de pago y descuentos recurrentes: pequeños porcentajes que se acumulan.
Por qué se escapan
Estos costes no aparecen en la ficha del producto, sino repartidos en otros sitios, y por eso se olvidan al fijar el precio. El problema empeora si los datos están dispersos, como vimos en por qué los datos sucios arruinan tu pricing.
Imputar bien cambia las decisiones
Cuando cada producto carga sus costes reales, cambian tus prioridades: descubres cuáles sostienen el negocio y cuáles solo dan volumen. Es lo que permite detectar los que dejan de ser rentables antes de que resten.
Cómo Revaly te ayuda
Revaly incorpora comisiones, logística y costes asociados al cálculo de rentabilidad de cada producto, para que veas el margen real y no el aparente. Los costes ocultos, a la vista. Mira los planes de Revaly o entra al panel.
